Fotografía nocturna de cielos y estrellas.

Hoy hablaremos de la fotografía nocturna de cielos y estrellas. Concretamente te traigo un tutorial calentito el cual si lo aplicas al pie de la letra conseguirás impactantes fotografías de cielos llenos de estrellas, fotos de esas que siempre viste en revistas y enciclopedias pero que pensaste que jamás una persona “no profesional” podría conseguir.

Antes de partir

Para una experiencia fotográfica de un bello cielo lleno de estrellas, necesitas disponer del siguiente material:

14 pasos para fotografiar un cielo lleno de estrellas

  1. Desactiva el enfoque automáticode tu objetivo, utilizaremos el enfoque manual. Galería-de-finalistas-del-concurso-de-fotografía-del-Smithsonian-800x534
  2. Una vez seleccionado el modo de enfoque manual, elige un enfoque de infinito.
  3. Escoge una sensibilidad ISO elevada. Esto dependerá de la cámara que tengas, algunas a partir de cierto nivel de ISO empiezan a mostrar un poco de ruido, lo ideal en este caso sería situarse en ISO´s lo más elevadas posible (razonablemente). Te recomiendo que experimentes hasta que encuentres la que mejores resultados te dé, pero para empezar podrías probar con ISO´s de entre 2.000 y 4.000.
  4. Pon el dial de modos de tu cámara en el modo manual, “M”, el cual te permitirá controlar tanto la apertura del diafragma como la velocidad de obturación.
  5. Ajusta una apertura lo más amplia posible (valor f/ pequeño). Si puedes sitúala entre f/2 y f/3.5 ó, por lo menos, algún valor muy cercano.
  6. Ahora ajusta la velocidad de obturación a un valor normalmente entre los 10 y 30 segundos. Tendrás que experimentar un poco hasta encontrar la velocidad que mejor resultado te ofrezca. (Más abajo lee una advertencia relacionada con el velocidad de obturación).
  7. Si tu cámara u objetivo lleva un estabilizador de imagen, desactívalo.
  8. Selecciona en la cámara el modo de disparador remoto si tienes uno. Si no dispones de uno, puedes usar el modo de disparo retardado (de 2 segundos). Esto te lo digo para evitar toda posible vibración de cuando disparemos la foto.
  9. Selecciona el formato RAW o por lo menos RAW + JPG. El formato RAW te ofrece infinidad de posibilidades a la hora de postprocesar la imagen.
  10. Coloca tu cámara encima de un buen y robusto trípode.
  11. Cuida la composición, aplica la regla de los tercios si procede, prueba con encuadres verticales, estudia con detenimiento qué quieres que aparezca en la foto a parte del cielo y de las estrella, a menos que quieras encuadrar sólo el cielo.
  12. Ten cuidado con las nubes. Si ves que te van a estropear la foto, intenta buscar otra parte del cielo que esté libre de nubes.
  13. Presta atención a la contaminación lumínica. Aléjate de la luz de las ciudades. Cuanta más oscuridad os envuelva a ti y a la cámara, más fácil le será a tu cámara captar la luz de las estrellas. Por la misma regla, aléjate de los días de luna llena.
  14. El primer disparo: El primero disparo tiene que ser de prueba, y el segundo y el tercero. Haz unos cuantos disparos de prueba. En ellos intenta utilizar máxima apertura, máximo ISO, y máxima velocidad de obturación (30 segundos). Evidentemente te saldrá la foto muy iluminada y sobreexpuesta, pero no importa, sólo son pruebas. Eso te permitirá ver con claridad el paisaje y poder decidir el tipo de encuadre por el que finalmente vas a optar, así como te permitirá también dar con el valor ISO más adecuado sin que salga ruido.

Advertencia: El movimiento de la tierra, aun siendo lento, acaba reflejándose en este tipo de fotos si dejamos que el tiempo de exposición sea excesivamente largo. Como resultado obtendríamos unas líneas curvadas en el cielo, una especie de estelas que las estrellas dejan a su paso. Todo sucede lentamente y el ojo humano no lo percibe, pero la cámara sí que lo registra.
Para asegurarte de que esto no te pase, emplea la siguiente regla:

600/distancia focal = Tiempo de exposición máximo

Ejemplo: Si queremos emplear una distancia focal de 25mm, tendremos que dividir 600 por 25, lo que nos da como resultado 24. Por lo tanto tendremos que usar una velocidad de obturación igual o menor que 24 segundos. Esto es para cuando usamos una cámara Full Frame.

Si la nuestra es una cámara con sensor más pequeño (Nikon D60, D3000, D3100, D5000, D5100, D7000, D90 y Canon 450D, 500D, 550D, 600D, 60D, …) entonces la regla cambia ligeramente:

600/(distancia focal x 1,5) = Tiempo de exposición máximo

Ejemplo: Si queremos emplear una distancia focal de 25mm, tendremos primero que multiplicarla por 1,5 (o sea 25 x 1,5 = 37,5) y luego dividimos 600 por ese resultado (dividiendo 600/37,5) lo que nos da como resultado final 16. Por lo tanto tendremos que usar una velocidad de obturación igual o menor que 16 segundos.

Es muy fácil pero si ves que es un cálculo muy lioso olvídalo y simplemente experimenta con velocidades de obturación hasta que encuentres la más adecuada.

Tenerife.-Via-Lactea-en-el-Teide_02

Fotografía Panorámica

Muchos de ustedes conocéis la fotografía panorámica, su espectacularidad y lo interesante que es ampliar el ángulo de visión de nuestras fotografías. En una sola fotografías vemos lo mismo que si desde el lugar de la toma, moviéramos la cabeza de derecha a izquierda. Dando al espectador de la foto una sensación de amplitud.

Empezar en la fotografía panorámica es fácil. Muchas de las cámaras de hoy en día nos dan asistencia para realizar tomas múltiples y, en pocos pasos, podemos juntarlas en el ordenador. Pero podemos ir mas allá e interesarnos por esta disciplina de la fotografía. Conozcamos con qué ayudas podemos contar a la hora de sacar nuestras fotos panorámicas.

Tanto las cámaras compactas, como las réflex son indicadas para realizar fotografías panorámicas y lo primero que necesitamos saber es si nuestra cámara tiene asistencia para disparo de panorámicas. Si vas a tomar la fotografía sin trípode, usa el asistente para tomar tu secuencia de fotografías. Los resultados serán buenos. Este tipo de asistentes suelen ayudarnos a controlar los elementos básicos en una toma:

  • Mantener a nivel la cámara. Al mismo tiempo que desplazamos la cámara, a menudo la subimos o la bajamos. Con la previsualización en pantalla, tenemos que intentar que el horizonte siempre este en el mismo sitio, para facilitar el pegado de las imágenes y no tener que recortar mucho nuestra fotografía a posteriori.
  • Superposición entre toma y toma. El asistente nos muestra cuanta imagen debemos repetir de la toma anterior. Para realizar una buena panorámica, la superposición debe ser del 20% de imagen.
  • Bloqueo de la exposición. Si realizamos panorámicas muy grandes, probablemente tendremos cambios de luz en la escena. El asistente suele bloquear la exposición para no tener cambios de luz. Si no bloquea la exposición y notas cambios de luz entre toma y toma, pon la cámara en manual, mide a la luz y luego haz la toma.

Si tu cámara no tiene asistente para realizar fotografías panorámicas, haz tu secuencia de fotografías teniendo en cuenta los tres puntos anteriores y conseguirás buenos resultados.

Untitled_Panorama1

La Regla de los Tres Tercios

Si, de vez en cuando, analizamos nuestro ya abultado álbum fotográfico y lo comparamos con las fotos de los profesionales, es fácil darse cuenta de que hay algo que aún falla. No hablamos de supermodelos, de decenas de flashes de estudio ni de localizaciones paradisíacas. Es algo que, si bien no se ve, se aprecia: la composición de la toma no es tan perfecta como podría serlo. De hecho, ésta se rige por diversas normas -unas más estrictas que otras- y principios. En esta ocasión, trataremos una de las más importantes; tanto, que sólo sabremos que la dominamos cuando podamos ignorarla sin poner en peligro la composición de la escena. Su nombre, la regla de los tercios (1/3)3.

regla1
Una tendencia humana de ciertos fotógrafos -sobre todo de los amantes del orden y la perfección- es centrar todos los motivos y buscar una simetría total en la toma. Esto, que parece estar dentro de la lógica, suele convertirse en un grave error fotográfico. La percepción humana no es lógica; se rige por una serie de fundamentos entre los cuales la afirmación “cuanto más centrado mejor” no tiene un hueco especialmente importante.
regla_1
Aunque hay múltiples normas que orientan la composición de una imagen, la regla de los tercios es de las más importantes. Hace unos cuantos cientos de años, los antiguos artistas y matemáticos descubrieron la sección áurea, dividiendo un todo en dos partes, de forma y manera que la parte menor es a la mayor como la mayor lo es al todo. Sobre el papel, y ciñéndonos al campo fotográfico –aunque también es aplicable a la pintura o al cine-, este postulado consiste en dividir los lados de la fotografía en tres partes iguales. Partiendo de estas divisiones, se trazan rectas paralelas a la base y a la altura. Los puntos en los que estas rectas se cruzan son los vértices de un rectángulo central en la toma, denominado zona áurea.

tercios00

En esta nueva dimensión, que es la zona áurea, situaremos nuestros principales motivos fotográficos, pues serán los puntos en los que se encuentran los núcleos de atención. Hay que tener cuidado, no obstante, de no saturar los cuatro puntos de la zona áurea, pues si fuese éste el caso, tendríamos cuatro focos de fuerte interés, con lo que existiría una abultada confusión compositiva.

La teoría marca que en la zona áurea debe colocarse un solo elemento principal, mientras que en el ángulo contrario colocaríamos un motivo de interés secundario, de tal forma que tendríamos una línea diagonal que aún reforzaría más a ambos elementos. La ubicación de estos objetos principales de la imagen en dos vértices contrarios de la zona áurea atraen la visión del espectador. Así, la huida de la simetría en la imagen crea una armonía compositiva mucho más interesante para el ojo humano.

regla-de-tercios1

La regla de los tercios será un poderoso aliado cuando tengamos un fondo con líneas horizontales –véanse, por ejemplo, los paisajes. En estos casos, utilizaremos la división en tercios para disponer la línea del horizonte en el encuadre. Si aceptásemos el colocar el horizonte en el centro geométrico, lo que obtendríamos sería una composición plana y sin expresividad. Si, por el contrario, nuestros motivos de referencia fuesen líneas verticales, usaremos los márgenes de la zona áurea como zona de referencia para los motivos principales.

girasolesvillasila

En otro tipo de tomas con múltiples objetos, como pueden ser los bodegones, utilizaremos los puntos de la zona áurea para colocar un elemento principal, mientras en el vértice opuesto -como ya hemos indicado- situaremos otro motivo de relevancia inferior al primero, de forma que se trace una línea diagonal que rompa con la monotonía compositiva. No obstante, hay que tener presente que una toma con multitud de elementos no puede ceñirse a la regla de los tercios al cien por cien.

Los retratos también son un pasto fácil para la regla de los tercios. En este caso, el secreto está en colocar la mirada en la línea que marca el tercio superior; sin embargo, el hecho de romper la simetría puede resultar en estos casos algo complicado, aunque, si lo logramos, el resultado será muchísimo mejor que si utilizásemos una simple simetría lineal.

CIMG6593

Aunque la regla de los tercios, como muchos muy acertadamente indican, no es una ley, sí que es una referencia compositiva de peso. Sin embargo, no debemos tomárnosla al pie de la letra. Habrá casos -por ejemplo, una fotografía macro de una flor- en los que este regla no tiene cabida. Sin embargo, encontraremos otra multitud de situaciones en las que esta regla será casi de obligado cumplimiento.

Fotografía de paisajes /// Fotos en campo abierto

La fotografía de paisajes es una de las disciplinas más practicadas por todos los fotógrafos profesionales o novatos. Prácticamente el cien por cien de las personas que alguna vez han empuñado una cámara se han parado delante de un paisaje bonito para hacer un par de fotografías. No todas salen bien. La fotografía de paisajes es una disciplina que engaña, y no es tan fácil como parece ejecutarla correctamente. La primera lección: para ver, primero hay que saber mirar.

IMG_4878

En un paisaje hay muchos motivos por escoger y un montón de valores con los que jugar, aunque no podamos cambiar las condiciones de la toma. Las focales, por ejemplo, suelen ser cortas; cuanto más, mejor, ya que así puede abarcarse más paisaje. Pero que esto sea lo convencional no quiere decir  que no pueda hacerse un paisaje con teleobjetivo.

También hemos de jugar con la luz. Un paisaje suele presentar claros, zonas de sombra, luces fuertes, destellos… Todo eso debe tenerse en cuenta. La medición en paisajes suele ser matricial, esto es, midiendo toda la escena. La razón es sencilla: en un paisaje suelen convivir luces y sombras de forma más o menos equilibrada, pero también puede ganar una de las dos por abultada mayoría, con lo que utilizar un modo de medición más restringido supondría un riesgo.

Sin embargo, no siempre encontraremos una medición sencilla. Hay ocasiones en las que tenemos que apostar por subexponer o por quemar. Lo más sensato -que necesariamente tiene que ser lo más correcto- suele ser apostar por las luces bajas y dejar la toma, en principio, subexpuesta. La razón es sencilla: una luz baja puede recuperarse en mayor o menor medida con el ordenador; una zona quemada, sin embargo, es mucho más difícil.

775191_356283611145294_958463865_o